QUE NADIE COMPRE Y VENDA por Pedro Julio Fernandez

“Y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.” Apocalipsis 13:17

El primer ministro del gobierno del anticristo dispondrá como medida de fuerza y control un sistema de compra y venta consistente en la colocación en la mano derecha o en la frente del sello, nombre o marca de la bestia.Tiempo atrás era inimaginable el cómo sería este dominio y control que será ejercido por el último gobierno humano.

Ahora que vivimos tiempos de pandemia, podemos entender mejor lo factible que será el cumplimiento de una ordenanza que va más allá del simple mercadeo de algo. Ahora es obligatorio usar máscara, marcar distancia, aseo constante de las manos, chequeo rutinario de la temperatura y un largo etcétera.

En la publicación de nuestro libro Apocalipsis Pronto en el 2005 una de las cosas señaladas al comentar el capítulo 13 de Apocalipsis, fue que la factibilidad de este sistema numérico de compra y venta está ya comprobada con el éxito de las tarjetas de créditos, las tarjetas de banco y las tarjetas de líneas de crédito, entre otras, que facilitan el no uso de dinero en efectivo en transacciones comerciales.Pero como hay robo de identidad como novedad de este tiempo, sería mucho mejor y más razonable colocar el sello, nombre o marca de la bestia en la mano derecha o en la frente del que quiera comprar o vender.

Solo me atrevo a decir que la experiencia de la pandemia Covid 19 ha despertado la imaginación de lo factible que será esto.Ante una señal evidente y clara como la que estamos viviendo se han de cumplir las palabras proféticas de Daniel: Muchos serán purificados, emblanquecidos y refinados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos comprenderá, pero los entendidos comprenderán (Daniel 12:10).

Da pena y hasta dolor que las personas sigan su rutina como si esto no fuera una clara señal de oportunidad y arrepentimiento. Este estado de pandemia ha desnudado la incapacidad humana de defenderse con éxito generalizado de un solo virus. Me recuerdo de las palabras de uno de los reos que fue crucificado con Jesús, quien le dijo a su compañero de oficio: ¿Ni siquiera temes tú a Dios a pesar de que estás bajo la misma condena? (Lucas 23:40).

Hoy es día de salvación, hoy es día de cambio de luto y tristeza a vida y alegría. Solo si aceptas a Jesucristo como Señor y Salvador de tu vida. Busca a Dios mientras haya tiempo.

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