PASTOR DIONICIO MONTERO DE LA IGLESIA “CASA DEL ALFARERO”, NUESTRA PRINCIPAL PRIORIDAD: “MI CASA Y YO SERVIREMOS A DIOS”

¿Su saludo y cómo fue que se inició Casa del Alfarero?
“Muchas gracias al periódico digital “Las Buenas Nuevas” por darme la oportunidad de compartir con ustedes esta bendición de reconocer que sin el Señor no es posible hacer nada y de eso es parte de la bendición.” “Casa del Alfarero” nació en el corazón de Dios, detrás de la fundación del mundo y se plasmó en mi corazón hace dos años y con la gracia y la misericordia de Dios, hemos alcanzado para la gloria de su nombre y muchas bendiciones innumerables. Dios ha realizado prodigios a través de su Santo Espíritu. Somos una iglesia de carácter cristiano y nuestro fundamento es la palabra de Dios, desde Génesis hasta al Apocalipsis. Creemos que nuestro Señor Jesucristo es el fundador de la iglesia. ¡Creemos que Jesús viene pronto! Y en eso estamos trabajando. Creo que Dios ha plasmado en mi corazón que Dios es un Dios de orden, de santidad, de bendición, de gracia y de júbilo, pero también es un Dios de justicia.”
“Casa del Alfarero” es una iglesia que Dios la va a usar para grandes cosas con todos los ministros, porque estoy seguro que nos vamos a unir en esta ciudad y provincia que siempre lo he dicho que si se unen los cimientos, estos en el mañana van a formar una iglesia más sólida.
¿Cómo participa la familia en la iglesia?
“Creo que la primera institución que Dios formalizó en el hombre fue la familia y esta es el vínculo que nos une a Dios. Y nuestro padre quiere la familia unida, creciendo en el Espíritu y le doy gracias a Dios por mi esposa y mis hijos, porque ellos han sido de gran estimulo y soporte. En momentos de dificultades, ellos siempre han estado para animarme y soportarme. Como dijo Josué, “Mi casa y yo serviremos a Jehová” (Josué 24:15) y nuestro hogar es una casa de Dios, es la casa que Dios me dio. Por lo tanto, nosotros como familia de Dios tenemos que comenzar a formalizar a las familias. Nuestro lema en la congregación es que bendiga las familias.”
¿Cuáles son las perspectivas de la Iglesia?
“Todo ministro tiene que estar bajo la cobertura de Dios. Él es el que edifica la casa y nosotros somos los obreros, siervos del Señor y una de las cosas importantes que veo y creo es cuando Dios llama a uno, lo llama con un propósito. A veces uno le obedece a Dios, pero de mala voluntad y eso no está bien. Hay que servir de buena voluntad, porque en esto está la victoria y la bendición. Tenemos que vestirnos de humildad, depender de Dios y que nuestro corazón esté consagrado al Señor y no hay un amor más hermoso que Dios. Creo que todos los líderes, ministros y todos los hermanos en el Señor tenemos que depender de Dios. La palabra de Dios dice, “Tenemos que acercarnos al trono de la gracia confiadamente” y esto es lo que muchas personas no pueden encontrar, esa confianza. Porque cuando las obras son malas, no nos podemos acercar a Dios, pero cuando las obras son buenas, él mismo testifica de nosotros y nos protege.”
¿Tiene algo más que agregar?
“Queremos darle gracias a Dios, la gloria es para ÉL y por su respaldo, por estos dos años que tenemos como “Casa del Alfarero” y incentivamos a la comunidad cristiana a no desmayar que seamos originales y no copias, porque estas van a la basura, pero los originales se guardan. Por lo tanto, hay que ser original con Dios, ser genuinos con el Señor. Creo que si uno es integro con Dios uno será también integro consigo mismo. Mi consejo es que busquemos de Dios con un corazón sincero y agradecido, nos acerquemos a Dios para que su bendición, su respaldo, su gracia y su misericordia este con nosotros. Para finalizar, quiero agradecer al periódico “Las Buenas Nuevas” que ahora está con la NOTICIA al día y pido a todos los pastores de las diferentes iglesias que apoyen este ministerio que está al servicio de Dios.”
Texto y Fotos Por: Enrique Jiménez Díaz

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