“ESTOY AGRADECIDO A DIOS Y A MI CLIENTELA POR MIS 30 AÑOS DE EDWIN AUTO SERVICE”

Edwin (derecha), Marcos (medio) hermano de Edwin y a la izquierda compañero de trabajo forman el equipo de Edwin’s Auto Service que está de aniversario, cumpliendo 30 años de servicio a la comunidad hispana en Toronto.

Por: Enrique Jiménez

Edwin Sagal, natural de Quito-Ecuador, mecánico licenciado, especialista en sistemas de tubos de escape, frenos y afinamiento (tune ups). Desde su país natal, siendo un jovencito ya tenía esos dotes y esa pasión por los autos, ahora ya convertido en un profesional y con más de 40 años de experiencia, está cumpliendo 30 años de servicio con su propia empresa y ha ganado el cariño y el aprecio de toda su clientela. Tiene un corazón agradecido con Dios por todas las bendiciones que recibe todos los días de su vida.

¿Su saludo?

“Mi saludo a toda la comunidad latina en Toronto y quiero agradecerles a todos por el apoyo que me han dado todos estos 30 años de servicio, quiero agradecerle a Dios por darme la bendición de mantenerme tantos años en el negocio automotriz, siempre trato de estar al día con lo que se refiere a mi profesión. Como lo repito quiero agradecer a todos mis clientes y amigos por el soporte y el ánimo que me han dado y me siguen apoyando. Si no fuera por ustedes no estuviera cumpliendo estas tres décadas de existencia”.

Edwin con su señor padre don Pablito, foto para el recuerdo que figura en la oficina. Lo recuerda siempre y le da gracias a Dios por ser su compañero, amigo y consejero.

¿Cómo se inició Edwin?

“Realmente comencé solo, fue una aventura y siempre he tenido en mente para cualquier cosa, especialmente en negocios. Es mejor estar solo que mal acompañado, así siempre mi padre-Don Pablito- (Q.E.P.D) me aconsejaba. Me decía también te vas arriba o abajo pero solo. Mi padre siempre compartió conmigo hasta sus días finales, reímos y lloramos juntos, compartimos penas y tristezas y siempre su recuerdo está en mi mente y en mi corazón”.

¿Algo que haya marcado a su vida en los 30 años de Edwin Auto Service?

“Siempre he pensado que he tenido bendición por parte de Dios, a veces cometemos errores que cuestan caro, mi papa me decía que son olas que pasan en la vida, caemos en la vida, pero nos levantamos, siempre hay solución en la vida, y hubo un tiempo de bajón en el negocio, pero bendito sea Dios que me levantó. Veo la mano del Señor, ÉL siempre está conmigo, me abre el camino nuevamente cuando yo más lo necesito y puedo afirmar que Dios es el dueño del oro y la plata. Son etapas que tenemos que pasar, que a través de las aflicciones nos ayudan a levantarnos de nuevo y con más fuerza. Dios nunca nos desampara y es un Dios misericordioso”.

Edwin Sagal, más que mecánico es amigo de todos por su sencillez y amabilidad que lo caracteriza

¿Tuvo su experiencia en los caminos de Dios, como cristiano?

“Si empecé en una Iglesia pentecostal llamada “Vida Plena”, ahora nos congregamos en la Iglesia “New Life”. Siempre me alimento con la Palabra de Dios, asistimos los domingos al servicio, vamos en familia con mi esposa y mis hijos. Estamos bien gracias a Dios.”

¿Cómo se siente en este lugar de Arrow Road, cerca al Prayer Palace?

“Ya tenemos 9 años en este nuevo lugar pero ya establecidos porque es propiedad de nosotros, gracias a Dios. Después de haber pasado una mala racha, Dios se hizo presente con darme este local que ha sido una bendición. Creo que fue un error de haber ido a la Highway 7, los golpes de la vida los tomó como para bien. Todos los días antes de empezar le doy gracias a Dios de esta unidad. Ahora comparto con mi hermano Marcos, cuando yo no estoy por alguna emergencia, él se queda en mi lugar. Lo importante que veo en este negocio por los 30 años de vida, esto viene como generaciones, primero fueron los padres, después los hijos y ahora vienen los nietos por eso le doy gracias al Dios Padre, y esto es un halago, me siento feliz de ver a las nuevas generaciones que ven nuestro trabajo y esfuerzo”.

¿Algun sueño en especial?

“La verdad es que Dios me ha dado todo. No puedo pedir más, lo único que le pido a Dios es salud para poder seguir adelante con esta empresa, fuerza y que me siga bendiciendo mi familia, compartir con mi esposa y continuar con la vida.  No es el dinero, porque el dinero se hace, va y viene, lo más primordial para mi es la familia, que todos estemos unidos, eso es lo más importante”.

¿Sus palabras de despedida?

“Un saludo y un abrazo cariñoso a toda la comunidad hispana en Toronto, realmente me siento congratulado, bendecido, no tengo palabras para agradecerles a todos. Les agradezco de corazón y que Dios los bendiga, me tengan paciencia cuando vienen a reparar su auto. Dios ha entablado una amistad sincera entre nosotros. Siento a toda mi clientela como mi familia y los aprecio mucho y les agradezco a todos de corazón. Mil bendiciones.

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