¡Qué bueno es CREERLE a Dios!

Yo trabajaba en una empresa petrolera, a veces hasta 20 horas al día, pero esto me mantenía alejado de mi familia. Ya era Cristiano, de tal manera que creía que sería malo de mi parte no darle gracias a Dios por ese trabajo y que yo no tenía por qué pedirle ningún cambio, pues suficiente tenía ya con esa bendición. Pero en cambio mi esposa y mis hijas se sentían abandonadas, y claro, lo que más deseaban era que yo les diera más tiempo. Empezamos a participar en el ministerio de oración e intercesión, y claro, una de las cosas que mi esposa empezó a hacer además de orar por otras personas, fue pedirle al Señor que me diera más tiempo con ellas. Comenzó a orar para que Dios permitiera que me dieran un horario, ya que como les cuento, yo trabajaba sin horario por ser conductor de seguridad del Gerente General de la compañía. Claro que para mí esto era imposible en vista de que el Gerente no aceptaba que nadie más le maneje a él y a su familia.
Fue entonces que llegó de Colombia una funcionaria que trabajaría en mi área, como mi jefe. Al mes de estar en nuestro país, me llamó para darme la noticia que yo trabajaría en turno alterno con otro conductor para el Gerente. Mi primera inquietud fue, y le dije, ¿cómo va usted a lograr eso si el Gerente no lo acepta? pues ella me contestó, YO HE LOGRADO LA APROBACION DE LA CASA MATRIZ EN EE.UU., así que nadie más puede objetar esta decisión.
Yo empecé a ver la gloria de Dios y a darle muchas gracias por haber escuchado nuestras oraciones. Perdonen si les parece largo esto, pero les cuento que eso no quedó ahí; entonces mi esposa comenzó a pedirle al Señor que me dieran libre los fines de semana y que también me dieran una oficina; porque, aunque en turnos, yo seguía trabajando los fines de semana. Yo le dije a mi esposa, dale gracias a Dios por lo que ya nos ha concedido y no sigas pidiendo más cambios y ¿cómo quiere usted que yo conduzca un vehículo desde una oficina? Porque yo pensaba que lo único que sé hacer es conducir. Pero tengo que elogiar la fe que tienen las mujeres porque mi esposa siguió orando a Dios por ese cambio que ella anhelaba.
Habían pasado un par de meses cuando la funcionaria me llamó de nuevo a su oficina y me dijo: “Segundo, le tengo nuevas noticias, desde el siguiente lunes, usted dejará de trabajar en esta empresa como conductor del Gerente General”. En mi interior yo pensé: “ahí está, por estar pidiendo un cambio, YO TENGO LA CULPA POR HACERLE CASO A MI ESPOSA, ahora seguro me botan de la empresa porque ya tengo 10 años aquí”. YO TODAVÍA NO SABÍA QUE DIOS A SUS HIJOS NO DA MIGAJAS SINO QUE A SUS HIJOS DA EN ABUNDANCIA. Fue entonces que la funcionaria, me dice: “Desde el día lunes usted será el coordinador de transportación y mantenimiento de esta empresa, por tanto, trabajará de lunes a viernes y están en este momento preparando su oficina para que pueda hacer bien su trabajo”.
Lágrimas empezaron a rodar por mis mejillas, en mi interior decía: “PERDÓNAME DIOS POR DUDAR DE TI AL PENSAR QUE ME ECHARÍAN DE ESTE TRABAJO, Y GRACIAS POR SER TAN BUENO CONMIGO”. Cuando la funcionaria vio mis lágrimas se sorprendió y sus palabras fueron: “¿por qué en lugar de llorar no le da gracias a Dios?”.
Fue entonces que pude darle testimonio de todo el proceso que había sido necesario en mi vida para este cambio y que, de hecho, Dios era el autor del mismo. Pude evangelizar a mi jefa en esa ocasión, ella recibió a Jesucristo en su corazón y los dos lloramos al ver cómo Dios bendice a sus hijos y hace lo que para el hombre es imposible.
LE DOY GLORIA A DIOS POR SUS VIDAS HERMANOS Y GRACIAS POR PERMITIRNOS CONTAR LAS MARAVILLAS DE DIOS.
Segundo Zhindón
Edad: 43
Quito, Pichincha, Ecuador
segundo_zhindon@bloque15.com

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