LA ARMADURA DE DIOS

“Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las acechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestíos con la coraza de justicia y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y suplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y suplica por todos los santos y por mi” (EFESIOS 6:10-18).
La armadura de Dios representa la protección que Jesús nos da contra los ataques demoniacos. Por lo tanto, la lucha espiritual del creyente se lleva a cabo en la mente, los sentimientos y la voluntad. LA VERDAD DE LAS ESCRITURAS es nuestra principal ARMA DE DEFENSA. Es por eso que Pablo frecuentemente nos exhorta a renovar nuestra mente en Romanos 12:2, “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”. Podemos conocer la voluntad de Dios al honrarlo y obedecerle y al rehusar ser influenciados por las presiones sociales.
Cuanto más llena nuestra mente con la verdad de la Palabra de Dios, tan menos vulnerables seremos a las decepciones y las tentaciones de satanás. El enemigo de Dios todavía gobierna el mundo de los incrédulos, (de los no creyentes) y también se les puede decir aquellas personas que no han aceptado a Jesucristo como su Salvador.
¿Cómo podemos vestirnos de la armadura espiritual?
Lo hacemos al asimilar diariamente la verdad de las Escrituras, al vivir en obediencia, al difundir el evangelio y al confiar en Cristo. Esta armadura espiritual nos protegerá de los ataques del diablo. Y sólo cuando vencemos la tentación en el ámbito espiritual podemos ganar la victoria en el mundo físico.
Esto lo podremos explicar de esta manera cuando nosotros buscamos del Señor todos los días de nuestra vida, en las mañanas cuando oramos, porque LA ORACIÓN TIENE PODER. La palabra de Dios es indispensable en nuestra vida porque es como un alimento para nuestra alma, es como cuando tenemos hambre para saciar nuestro apetito físico así también la palabra de Dios es como el pan de cada día.
Cuando vivimos con temor a Dios -que es muy diferente al miedo- no es pánico o asustarse de algo tenebroso, este temor es cuando respetamos al Señor a través de su palabra. Le tememos porque él es nuestro Dios, el Señor de nuestras vidas, el Rey de Reyes y queremos servirle con un corazón limpio y sin mancha.
La FE es otro medio importantísimo en nuestra vida espiritual. Tenemos que confiar en el Señor como lo hizo Abraham que hasta el final fue obediente y llevó a su único hijo Isaac para ser sacrificio ante Dios. Dios le agrada eso cuando nosotros confiamos en EL. Abraham escuchó la voz de Dios y tuvo el valor de simplemente creer que podía confiar en su palabra. Así debemos de ser nosotros de confiar como lo hicieron todos los profetas.
Sigamos orando a tiempo y destiempo. Estamos en los tiempos finales y no sabemos ni el día ni la hora que nuestro Salvador Jesucristo aparecerá dentro de una nube y vendrá por su pueblo para llevárselo. ¿Usted está preparado? Póngase la armadura de Dios y espérelo. Así sea.
Por: Enrique Jiménez Díaz

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