Jesús les dijo: “YO SOY EL CAMINO, Y LA VERDAD, Y LA VIDA; NADIE VIENE AL PADRE, SINO POR MI” San Juan 14:6.

Líneas anteriores nuestro Señor Jesucristo tuvo un diálogo con los discípulos especialmente con Tomas. El maestro dijo bien claro “que no se turbe, vuestro corazón, creéis en Dios, también en mi. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os prepararé lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mi mismo para que donde yo estoy, vosotros también estéis. Y sabéis a donde voy, y sabéis el camino. Le dijo Tomas, Señor, no sabemos a donde vas; ¿Cómo, pues, podemos saber el camino?
Jesús le dijo: “Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida; NADIE viene al Padre sino por mi. Si me conocieseis, también a mi Padre conocerías; y desde ahora le conocéis, y le habías visto. Felipe le dijo: Señor, muéstranos al Padre, y nos basta. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mi, ha visto al Padre; ¿Cómo, pues, dices tu: Muéstranos al Padre?
Jesús afirmó: El que me ha visto a mi, ha visto al Padre.” Lo que quiso decir es que Él hablaba y actuaba por Dios porque Él estaba en Dios y Dios estaba en El. Jesús proclamó que el Padre y el Hijo poseen igualmente todos los atributos de la deidad. En otras palabras, Jesús se presentaba como Dios. Sin embargo, Jesús también hizo varias distinciones entre si mismo y el Padre. Su misión como el Hijo era glorificar al Padre. Él había venido a este mundo porque el Padre lo había enviado. Una vez que completara su misión volvería al Padre.
La existencia del Padre y del Hijo como un Dios y sin embargo, dos personas distintas frustra la mente humana. Es un enigma que no puede ser explicado en su totalidad por la lógica o la razón. No obstante, porque la Biblia enseña la unidad de Dios y la deidad de Cristo. Tenemos que aceptar la realidad que un Dios infinito no puede ser comprendido por seres humanos finitos. Cuando veamos a Cristo cara a cara, es posible que algunos de esos misterios sean mejor comprendidos.
¿Cómo será el cielo? Jesús describió el cielo como una casa con muchas moradas, una forma de expresión por un lugar ilimitado. Aunque no dio detalles acerca del cielo ni indicó la ubicación, aseguró a sus seguidores que dondequiera que Él esté, ellos estarán también. Le preocupaba más que pudieran tener seguridad acerca del cielo que una comprensión acerca de cómo es.
Ahora es claro anotar que Jesús es “El camino, la Verdad y la Vida, NADIE viene al Padre sino por Mi”. El respaldo bíblico es tajante y con autoridad de Dios, no hay intercesores, nadie puede interceder al Padre, solamente Jesucristo que está sentado a la diestra del Padre y que de allí gobierna. Jesús murió en la cruz pero al tercer día resucitó, venció a Satanás a través de su sangre preciosa, venció la muerte, regresó con los discípulo y les mostró sus manos con las huellas de los clavos. “Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo. Y diciendo esto, les mostró las manos y los pies. Y como todavía ellos, de gozo no lo creían, y estaban maravillados, les dijo: Así está escrito y así fue necesario que el Cristo padeciese y resucitase de los muertos al tercer día”.
El único que sufrió y padeció en la cruz fue nuestro Señor Jesucristo. Derramó su sangre para nuestra SALVACIÓN, a través de solamente en CRISTO recibimos la VIDA ETERNA no hay otro medio. ÉL ES el único que nos puede SALVAR de los pecados y de la muerte, como repito NO HAY otro DIOS solamente nuestro SEÑOR que entregó su vida para que nosotros podamos vivir una ETERNIDAD. A veces escucho a personas que dicen que otros dioses o ídolos que interceden al Padre, falso, mentira del diablo, solamente Jesús es El que tiene la autoridad sobre Satanás, sobre el infierno, las potestades y principados. “Y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. Y vosotros sois testigos de estas cosas. He aquí que yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.
El único que fue ascendido, bíblicamente, fue nuestro Señor Jesucristo, no hay nadie más que fuera ascendido y este sentado a la diestra del Padre y él regresará con poder pero su segunda venida será muy diferente. La palabra de Dios lo confirma (Apocalipsis 22:12-14), “He aquí que yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el ultimo. Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad. Mas los perros, estarán afuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idolatras y todo aquel ama y hace mentira”.
¿Quiénes son los perros? Este término se usa en la Biblia para hablar de la maldad. A los rebeldes (Salmos 59:5-6) a los paganos (Mateo 15:26-27). ¿Y qué es la hechicería? En el mundo antiguo y también en el actual, existe la brujería y la hechicería que muchas veces tiene que ver con las drogas y comprendía que era echar encantamiento (embrujo) sobre la gente (Isaías 47:12-15). Estas magias tocan las fuerzas espirituales de maldad opuestas a Dios y nunca se les debe considerar como meros trucos de magia.
El Señor es el Camino, la verdad y la Vida, Amigo lector, esta es la VERDAD de la vida. Si usted está buscando la felicidad en la vida, que no es el dinero, la verdadera solución a sus problemas es el Señor. Busque a Dios, pero con una verdadera santidad, con un corazón humillado, con un verdadero arrepentimiento y Dios se mostrará en su vida, en el pasaje de la parábola, Jesús el buen Pastor, narra lo siguiente: “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; YO he venido para que tengan vida, y para la tengan en abundancia.” Cuidado con el ladrón que es Satanás, el diablo que viene a robar el corazón de un buen joven, adulto o anciano, viene a matar la espiritualidad del creyente, lo saca del redil para que se lo devore, el león rugiente, que destruye los hogares, a las personas que están dedicadas a Dios, este ladrón viene y desbarata todo lo que Dios quiere edificar o construir.
Sin embargo, Dios nos ofrece su amor puro, noble y sincero. Acerquémonos a Dios y Él se acercará a nosotros. Amen.
Por: Enrique Jiménez Díaz

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