EL ESPÍRITU DE DIOS ES PODER, AMOR Y DE DOMINIO PROPIO

“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio” (2 Timoteo 1:7).
Dios es perfecto. Él nos creó a su semejanza. Nos dio un Espíritu de PODER, no de miedo. La palabra de Dios dice, “Todo lo puedo con CRISTO que me fortalece” (Filipenses 4:13). Poder significa, Autoridad, Dominio, Imperio, Potestad y Reino. Son los nombres que califican a nuestro Dios. Nosotros, Hijos de Él, tenemos una esperanza viva que dice, “Somos guardados por el PODER de Dios mediante la fe (1 Pedro 1:5).
La Gracia de Dios nos sostendrá en cualquier circunstancia de la vida donde ÉL nos guie, aun cuando nos falte las cosas materiales. La Gracia de Dios es gratuita y nosotros nos gozamos en ella para adorar y servir al Supremo Creador de nuestra vida. Dios provee muchas cosas, entre ellas la salud y las necesidades básicas de la vida. Pero cuando nos faltan esas cosas. Dios aun provee lo que realmente necesitamos.
Aunque tengamos problemas y dificultades, persecuciones o nos veamos en peligro, SIEMPRE podemos depender de nuestro Dios, nuestro amado Jesucristo (Romanos 8:35-39). Él es más que suficiente. Tiene toda autoridad y dominio sobre nosotros. Creemos en el PODER de Dios a través de su palabra que afirma, “Como está escrito: Por causa de Ti somos muertos todo el tiempo. Somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó” (Romanos 8:36-37).
Como ejemplo, tenemos nuestro ministerio escrito ahora en el formato digital. Somos un periódico que da las “Buenas Nuevas” a través de la internet, las buenas noticias del Evangelio. Sin embargo, estamos luchando para seguir adelante, pero con el PODER de Dios, sí se puede. No seguimos al hombre. La Biblia lo dice, “Maldito el varón que confía en el hombre” (Jeremías 17:5). Sino a ÉL que todo lo puede, al que abre puertas. Él que nos colma de BENDICIONES. Seguimos al Dios de siempre de Abraham, de Isaac y de Jacob. Es el mismo Dios que confiamos de su PODER, de su Amor y Dominio Propio.
Estamos seguros en CRISTO JESÚS que ÉL proveerá en este nuevo medio periodístico. Trataremos de buscar la Unidad entre nuestros hermanos y colegas que también laboran en este trabajo para el Señor. Todo depende de nuestro Hacedor. En sus manos estamos y las cosas de Dios lo afirma así, “Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene MISERICORDIA” (Romanos 9:16).
Para finalizar, queremos dar gracias a nuestro Dios Padre, al Hijo, nuestro Señor Jesucristo y al Espíritu Santo por darnos el privilegio de servir a través de este ministerio que no es de nosotros sino de Aquel que murió en la cruz para darnos la Salvación por su sangre preciosa. “Por lo demás hermanos, orad por nosotros, para que la Palabra del Señor CORRA y sea GLORIFICADA, así como lo fue entre vosotros y para que seamos librados de hombres perversos y malos, porque no es de todos la fe. Pero fiel es el Señor, que os afirmará y guardará del mal”. BENDITO DIOS.
Por: Enrique Jiménez Díaz

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