Editorial 199: Celebrando 20 Años de Las Buenas Nuevas

“Lámpara es a mis pies tu Palabra, y lumbrera en mi camino”      Salmos 119:105

Al empezar este Editorial en la Edición 199, reconozco que toda la Gloria, la alabanza, reino, poder, adoración es para mí Señor, no hay otro Dios más grande que pueda existir. Todo mi ser lo alaba, desde de lo más profundo de mi ser. Jesucristo es mi Señor y Salvador. Dice la Palabra de Dios que Él ya me conocía desde antes de estar en el vientre de mi madre. El único que puede saber mi futuro y el suyo es El Señor. Como dice la Palabra de Dios es lámpara a mis pies. Me alumbra mi caminar para poder ver dónde van mis pies. Amen.

Reconozco mis tropiezos en mi caminar, pero el Señor alumbró mi camino a través de la Palabra de Dios, la Palabra de Dios es INFALIBLE, nunca falla, me levanta con su luz en medio de la oscuridad, antes no veía, era ciego, pero el Señor me quito la ceguera de mis ojos y ahora veo más allá de lo que no podía ver. Gracias Padre de los cielos porque TU eres lumbrera en mi camino. Toda la honra y la Gloria para ti Señor amado, mi alma te alaba y te bendice. ¡Gloria a Dios!

El periódico “Las Buenas Nuevas” empezó allá por el año 1999, cuando encontré un librito cristiano que decía un artículo: “¿En qué te puedo servir Señor?”  y a partir de ese momento comenzó una nueva aventura celestial, servirle a Dios a través de editar una edición, hablando de Dios. ¿Pero usted se preguntará cómo voy a servir a Dios, sin experiencia? Dios permitió prepararme en mi país de origen Perú en el periodismo secular por algunos años, antes de llegar a Canadá.

Dios ya tenía sus planes que yo nunca lo sabía, Dios conoce todo, absolutamente todo, me preparó, me equipó y me lanzó a través de Las Buenas Nuevas, muchos no creían en este medio, al inicio se presentaron los “enemigos gratuitos” porque no les gustaba el nombre, parece un título como evangélico, pentecostal, pero para mi Dios era el mejor nombre LAS BUENAS NUEVAS de salvación. 

En nuestro caminar alumbrado por una lámpara que nos daba luz a nuestros pies, comenzamos a conocer a Dios en otra dimensión, ya no era esclavo de Egipto, Dios me sacó de la esclavitud para darme la libertad, de ser libre en todo el sentido de la palabra, se asocia con un pasaje de la Biblia, 1 Samuel 7:12, “Tomo luego Samuel una piedra y la puso entre Mispa y Zen y le puso por nombre Ebnezer, diciendo: “Hasta aquí nos ayudó Jehová”. 

¿Cuál era el significado de aquella piedra? Marcaba un cambio espiritual en la historia de Israel, el volverse este a Dios de nuevo en busca de ayuda. También es posible que haya servido como una especie de marca de fronteras, que habría indicado donde se hallaba el territorio de Israel y hasta donde Dios los había ayudado a perseguir a los filisteos. Dios ha bendecido nuestra obediencia y ha sido fiel en rescatarnos.

El Señor nunca nos ha defraudado y nunca lo hará por eso debemos confiar en El pase lo que pase. Amen.

Dios tiene todo bajo control, El conoce nuestra obediencia, cuando nosotros honramos a Dios, El también nos honra y nos bendice. Dios abrió puertas que estaban cerradas. Cuando El las abre nadie las puede cerrar. En mi caminar con Dios El me enseñó a ser cabeza y no cola. Confío en un Dios que es el mismo Dios de Abraham, Isaac y Jacob, es el mismo Dios de hoy que nos habla y aconseja con su palabra, lumbrera en mi camino.

Amigos lectores, son 20 años en la “Buena Batalla”. Dice la palabra de Dios: “Todo lo puedo con Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13). No dice algo, la mitad, un poco…NO…dice TODO lo puedo…seguimos abriendo brechas, extendiendo el territorio de Dios, El marcha delante de nosotros y el pelea por mí y por Las Buenas Nuevas. Lo refuerza el Señor y nos declara: ¿Qué pues diremos a esto? Si Dios es por nosotros. ¿Quién contra nosotros?  En el siguiente Editorial hablaremos de como Dios nos abrirá las puertas para celebrar los 20 años. 

¡Gloria a Dios!

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