EDITORIAL 190: Las Verdades de la Palabra de Dios

Amigo lector tenga un tiempo y busque esta lectura y léalo: EFESIOS 5:1-17.
 
Si somos los hijos de Dios, tiene sentido que nuestro deber es imitar a nuestro Padre. Si nos negamos caminar en los caminos de nuestro padre celestial, hay razón bíblica para preguntarnos a quien estamos sirviendo y teniendo por Padre (1 Juan 3-10).

LO COSTOSO NO ES SIEMPRE VALIOSO:

Dios nos habla de diferentes maneras, en la edición pasada, comentamos lo valioso que es el libro sagrado de la Biblia, Palabra de Dios, es un privilegio tener una lectura diaria en nuestra vida cotidiana, las verdades la conocemos a través de la Palabra de Dios, enriquece nuestra alma y nuestro Espíritu está siempre animado a orar, meditar, reflexionar y a discernir las cosas de nuestro amado Salvador.

Hay una lectura que nos da mucho entendimiento, conocimiento y está en Eclesiastés 2: 1-11 (si la buscan en su Biblia), bueno, los momentos más valiosos de la vida por lo general NO son los más costosos, la risa de un niño, su hijo(a), el abrazo de un abuelo, una taza de un café con un amigo, un paseo con la familia, un “te quiero” de papa y mama, cuando ya se va a trabajar.

La próxima vez que anhele tener más riquezas terrenales, pídale a Dios que le muestre cuanta riqueza ya posee en EL. Dese cuenta que al creer en Dios, usted cuenta con la BENDICIÓN de los tesoros inmensos del cielo, las cuales jamás se esfumarán, como las riquezas terrenales.

Termino este Editorial con este mensaje para reflexionar Eclesiastés 3:9-20. 

“¿Qué provecho tiene el que trabaja en lo que trabaja? Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que en él se ocupasen. Todo lo hizo hermoso en su tiempo: y aun el mundo dio en su corazón, de tal manera que no alcance el hombre la obra de Dios desde el principio hasta el fin. 

Yo he conocido que no hay mejor para ellos, que alegrarse, y hacer bien en su vida: 

Y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor. 

He entendido que todo lo que Dios hace, esto será perpetuo: sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y lo hace Dios, para que delante de él teman los hombres. Aquello que fue, ya es: y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo que pasó. 

Vi más debajo del sol: en lugar del juicio, allí la impiedad; y en lugar de la justicia, allí la iniquidad. Y dije yo en mi corazón: Al justo y al impío juzgará Dios; porque allí hay tiempo a todo lo que se quiere y sobre todo lo que se hace. 

Dije en mi corazón, en orden a la condición de los hijos de los hombres, que Dios los probaría, para que así echaran de ver ellos mismos que son semejantes a las bestias. 
Porque el suceso de los hijos de los hombres, y el suceso del animal, el mismo suceso es: como mueren los unos, así mueren los otros; y una misma respiración tienen todos; ni tiene más el hombre que la bestia: porque todo es vanidad. 

Todo va a un lugar: todo es hecho del polvo, y todo se tornará en el mismo polvo.”
Lo invito a que lo lea y tenga un tiempo valioso para meditar, la razón de existir y que la vida con Dios es una razón de vivir.

Dios los bendiga,
 
Por: Enrique Jiménez

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